La organización mexicana

By nickytootricky

(Published Wednesday 9th May 2007)

Me encanta el modo de vida mexicana. Es tan diferente comparado con lo que estoy acostumbrado en mi país Inglaterra, donde toda la gente constantemente está estresada de todo; por ejemplo el trabajo, el dinero, u otras posesiones materiales. México sabe sus prioridades; es decir, la salud y la felicidad, y no tiene en lo absoluto el concepto de estar a tiempo, ponerse estresado o preocuparse por una cosa en particular. Este punto de vista relajado en las vidas de los mexicanos es la razón que me hace preferir a México. Pero tengo que decir que a veces echo de menos el orden de mi hogar, cuando me gustaría que la puntualidad mexicana fuera un poco más regulada. Justifico esta declaración con dos recientes experiencias.

La oficina de visas de la calle Alcalde en el centro de Guadalajara es, más o menos del tamaño de mi casa en Ciudad Guzmán, y recapitula la organización mexicana perfectamente. Sólo está abierta de las nueve de la mañana hasta la una de la tarde, lo que provoca que cientos –quizás miles- de personas quepan en el área de espera más pequeña del mundo, preparándose para su número anunciado por la odiosa computadora del rincón. No hay instrucciones en las paredes y nadie se preocupa en proporcionar ayuda. Nunca sabré cómo logran realizar los trámites con estas circunstancias, ni cómo puede obtener la extensión de mi visa mexicana después de muchas horas de sangre, sudor y lágrimas.

Pero vamos a retornar a la cosa más importante del mundo: el futbol. No puedo imaginar que a la administración de México le importe si renuevo o no mi visa (eso involucraría un poco de esfuerzo del parte del gobierno mexicano). Sin embargo, la incompetencia con respecto al futbol para mí es verdaderamente inaceptable, porque significa que quizás podría perder algunas eventualidades en los juegos. En muchas ocasiones, he perdido momentos importantes en los partidos y sigo perdiendo estos casi cada vez que voy al estadio Jalisco. Sí, parece irrelevante si llego temprano o no; incluso si compro el boleto con anticipación o minutos antes del encuentro; siempre entraré el estadio después del saque inicial, y, a menudo, después de los goles e incidentes importantes. Normalmente diría que el partido entre Chivas y Tigres sea un encuentro bastante regular, pero cuando se jugó en Semana Santa de este año el estadio fue abarrotado (bueno, es decir, afuera del estadio). Las filas fueron superlargas pero sólo fueron seis –si, seis- cabinas para vender boletos para aproximadamente 60 mil personas. Me molestó porque mis padres estaban visitándome y realmente quería mostrarles un juego mexicano, pero el resto de las personas afuera del estadio no parecieron preocupadas por nada. Pero ¿por qué les importaría?; son mexicanos, y sin tener en cuenta si entraron al estadio o no, estoy seguro que todo habría sido tranquilo.

Me he suavizado mucho desde que llegué a México (tenía que pasar para sobrevivir aquí) pero siempre seré inglés y por eso siempre tendré un carácter innato a ser organizado y aprovechar el tiempo. Todavía pienso que todo lo que se necesita sería que los dueños de Chivas alquilaran a 20 trabajadores para llenar el estadio y asegurar que todos en realidad los aficionados vean los partidos que reciben tanta cobertura. Y también la oficina de inmigración en Guadalajara debe comprarse un nuevo edificio con un poco de espacio, y alquilar empleados para explicar lo que está pasando. Pero no me quejo. México es un país genial porque falta tanto la preocupación con respecto a la organización. Nosotros los ingleses del “primer mundo” definitivamente podemos aprender mucho del modo de vida de México, y espero mucho que no cambie. No nos queremos convertirnos en robots de administración sin caracteres que se demandan cada día; es decir, como los gringos. No obstante, ¡todavía la actitud de “mañana” puede ser tan exasperante como reconfortante!

Nicky Bremner

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